Talai Berri





"Txanpi", gruñón, nos recibió cabreao, siempre atento ...

Onditz Eizagirre nos abrió las puertas de la bodega para mostrarnos el txakoli que generación tras generación se ha ido perpetuando hasta nuestros días.





El legado familiar ... quinta generación en la elaboración y defensa del txakoli






Bixente Eizagirre, aita de Onditz e Itziar, fue promotor e impulsor de la iniciativa para lograr el reconocimiento de la Denominación de Origen para un producto en el que habían trabajado sus antecesores y él mismo.

En 1.989 tras un largo proceso de puesta a punto, el Gobierno Vasco reconoce y legisla la Denominación de Origen GETARIAKO TXAKOLINA..




Las ovejas ayudan y hacen su trabajo en silencio. Limpian y abonan. Impagable su labor 










Hondarrabi zuri y beltza, las cepas de Talai Berri





































HISTORIA




Introducción

Bixente Eizaguirre, hijo de una familia con gran tradición vinícola y fundador de la bodega Talai-Berri, contaba ya, antes de su creación, con una larga experiencia profesional en el ramo; tras muchos esfuerzos por lograr la Denominación de Origen para un producto en el que habían trabajado sus antecesores y él mismo (de hecho fue promotor e impulsor de la iniciativa), decidió crear una bodega que atendiera a todas las exigencias que conlleva una Denominación de Origen.


Bodega

En Zarautz, en las laderas más soleadas del monte Talai Mendi, se encuentra nuestra bodega de Txakoli Talai Berri. El edificio está situado en lo alto de una colina rodeado de 12 hectáreas de viñedo propio producidos por el sistema de Producción Integrada.

Talai Berri ha sido pionera en la incorporación de elementos técnicos a la bodega, en el uso de los sistemas más avanzados: prensa neumática, control de temperaturas, laboratorio de auto-control...



Viñas

En los primeros años de la bodega se comenzaron a incorporar nuevas plantaciones a viñas que eran ya centenarias, con el propósito de habilitar nuevas hectáreas de viña con uvas autóctonas: se establecieron avanzados sistemas de conducción y se buscaron nuevas orientaciones a las plantaciones en lugares en los que ya hace más de cien años había habido viñas y que, por una causa u otra, habían ido desapareciendo.

Estos viñedos se trabajan de una forma cuidadosa que mima tanto la tierra como la uva. Hoy en día toda la cosecha de Talai Berri se produce mediante el sistema de Producción Integrada, un sistema de producción de uva que da prioridad a los métodos que respetan el medio ambiente, reduciendo al mínimo el uso de productos fito-sanitarios y disminuyendo los residuos.



Producción

La capacidad de producción de la bodega que se contempló en su construcción fue de cien mil litros por año: el propósito era sacrificar la cantidad en aras de lograr una estimable calidad. 

Según la filosofía de la bodega es muy importante controlar y dominar el producto hasta en sus más mínimos detalles, de forma que, en todo el proceso que va desde el cuidado de las viñas hasta el resultado final, el factor humano (mimo, cuidado, seguimiento, control) esté siempre sobre el técnico y éste no le haga sombra a aquel. 

Talai Berri tiene todas las particularidades de una bodega familiar. Trabajan en ella tres miembros de la familia (dos enólogos y un titulado en gestión de empresas), así como un ingeniero técnico agrícola y dos trabajadores fijos para los trabajos de viticultura.

Se comenzó con una producción modesta, 25.000 botellas, tanto por ser una bodega de nueva implantación como porque se decidió recurrir sólo a viñas que pudieran garantizar la calidad por la que se había apostado. Desde entonces se han plantado nuevos viñedos en terrenos propios y junto a la bodega y en estos momentos todas las viñas están en plena producción.






La bodega Talai-Berri está situada en Zarautz, uno de los municipios pertenecientes a la Denominación de Origen "Getariako Txakolina". 

Construida en 1992, la bodega se sitúa en las laderas más soleadas del monte Talai Mendi y rodeada de 12 hectáreas de viñedos.

Bixente Eizagirre Aginaga pertenece la cuarta generación familiar que elaboran txakoli a partir del fruto de sus viñedos y sus hijas Itziar y Onditz la quinta generación.

En la elaboración del txakolí se ponen las técnicas más avanzadas al servicio de la calidad, utilizando cajas para la vendimia, mesa de selección, fermentaciones controladas,... que dan como resultado un vino joven y afrutado.



Spanish Wine Lover

Talai-Berri  

Las hermanas Itziar y Onditz Eizagirre están certificadas para producción integrada desde 2000 . También probaron el cultivo orgánico, pero se dieron cuenta de que se necesitaba demasiado cobre y decidieron no obtener la certificación. La humedad es su enemigo número uno, por lo que los esfuerzos están dirigidos a combatirla: eliminación de hojas, raleo de brotes, limpieza de malezas. 

Cuentan con el pequeño ejército de ovejas de su vecino para “mantener la hierba bajo control y hacer un buen trabajo en la eliminación de hojas; a las ovejas no les gustan las uvas agrias, así que ignoran los racimos y se comen las hojas ”, dice Itziar. Cultivan 12 hectáreas de viñedo, incluidas tres hectáreas de Hondarrabi Beltza (pioneros en vinos tintos de la zona) plantadas en una hondonada que suele registrar temperaturas de 2 ºC por encima de la norma.“Tenemos un microclima diferente cada 200 metros”, señala Itziar. 

Las levaduras naturales son la norma aquí. La producción oscila entre 70.000 y 80.000 botellas. Aparte del tinto, la gama incluye dos txakolis blancos y un rosado, todos ellos con el característico carácter espumoso de Getaria . Todos sus vinos son ligeros y fáciles de beber con alcohol moderado y acidez vibrante. Los lotes menos interesantes se utilizan para hacer vermú blanco y tinto, y los vinos ácidos y de bajo contenido alcohólico encuentran una nueva vida como vinagre.




































Comentarios