WSET, Gorka Izagirre, Teresa Guilarte

 






















































































Javier de la Cruz, presidente de la Asociación de Sumilleres de Bizkaia, con su peculiar vena narrativa, escribió estas notas, … :

 

 El Dios de la lluvia lloraba sobre Larrabetzu y nos impedía adentrarnos entre las viñas de Gorka Izaguirre preñadas del fruto, que en unos días mutara en mosto, con el destino de satisfacer todos nuestros placeres.
Ayer de la mano de Teresa Guillarte y Josean Martín, alma de Artean Wines, celebramos los 50 años de WSET (Wine and Spirit Education Trust) y nunca mejor que entre copas y amigos.

El hechicero de esta Aldea Baska, es José Ramón Calvo que tiene el corazón regado por txakoli y que desde hace años investiga, prueba y transforma las lágrimas de las uvas en sus particulares pociones.
Los que estábamos allí, amigos y profesionales, comenzamos a vivir sus vinos, todos servidos de una marmita en forma de magnum que engrandecía su contenido.


GORKA IZAGUIRRE 2018, vino iniciático donde los haya, y que recomiendo para abrir las puertas del maravilloso mundo del txakoli. Fresco, fácil de beber, equilibrado y que gusta a toda los pobladores sin excepción.
Nuestro druida nos dio la oportunidad de catar, desde la cuna de madera que lo proteje, el 42 Zura 2018, elixir que pronto será atrapado en el cristal para crecer y llegar a ser como su hermano del 2015 que ha acaparado más laureles que propio Cesar.


G22 es un txakoli que tiene Alma de Vino Grande, es capaz de cubrir todos los condumios en los fastos de cada batalla diaria.
No se que decir de Ama, salvo que la quiero como a nadie y que no la olvido. Amor agradecido de todos los hijos en una etiqueta para el recuerdo. Un viaje onírico que necesito repetir.
Me voy con el agradecimiento a todos y la promesa de reencontrarnos, no sin antes recordar el peculiar beso de Arima, el único alma que domina y doblega a nuestro alquimista: la naturaleza.

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